Buscando las palabras correctas, ofrecí mi silencio.


Queriendo dar un cálido abrazo, asfixiaron un poco mis sentimientos,
Intentando ser fría, expuse mis debilidades al mundo,
Deseando la honestidad, me deleite con actos enteros,
Anhelando ver más allá, me encontraba en el oculista.
¿Es que acaso se puede ser más oportunista?

Ahí en ese día donde me sentía sola, estándolo…
Me di cuenta que la paciencia era mi muletilla,
Pretendiendo llenar espacios vacíos, retocando la sonrisa.
Y quizás cerramos capítulos enteros para poder continuar,
Pero quizás yo escribía un libro nuevo,
Solo para poder aprender a vivir con ello.

Ya no pretendía quedarme atrás por una carga emocional,
Y quizás ya no era aquella niña,
A la que le pedían cosas importantes desde las alturas…
Ahora si disfrutaba una tasa de café,
Ahora entendía lo que era la compañía.
Puesto ya no dejaba tantas cosas para después,
Para no confundir mis razones, con las causas perdidas.

5 comentarios:

Frank Mejia dijo...

Muy bueno.......Lastimas que no existe palabras que expliquen lo que es no poder decir mas que bien, si el diccionario tuviese la palabra correcta para poder describirla en este instante, lo diría, o tal ves solo soy un niño iletrado :)

Lluvia de abril dijo...

"Y quizás cerramos capítulos enteros para poder continuar,
Pero quizás yo escribía un libro nuevo,
Solo para poder aprender a vivir con ello."

Cuanta reflexión existencial mi querida Titi! Un texto muy logrado!
Te mando mil besos! Me encantó!

Bel

Flora Isela Chacón dijo...

qué buena tarde!

Setho dijo...

me gusta que experimentes con tus escritos, como es el caso, ofreciendo algún toque nuevo, sin dejar de lado una interesante reflexión, me gusta el buen cierre que le diste...saludos!

Abi Finch dijo...

"La paciencia era mi muletilla"
Excelente texto!!!!