Flores grises



FLORES GRISES

El tiempo es un irreverente con smoking alquilado,
severo pero ansioso,su sombra ansía vernos tropezar,
y nosotros nos vamos preparando hasta el posgrado,
aunque jamás nos escapamos de la cárcel del lamentar.

Nacemos entre nuestro llanto y la alegría contenida
de los adultos,los miedos y la ansiedad acumuladas
en nueve meses eternos;abiertos los muros de la vida
entre pañales y mamaderas nos protegen de las espadas.

A edad temprana las leyes vigentes,la rutina o lo que sea
nos arrancan de los brazos de mamá:Jardín,salita,
el nombre con sabor a desapego no amortiza la odisea
de aprender a subsistir entre rosas con espinas y aserrín.

Uno a uno hipotecando años,los mayores nada cuentan
de sindicatos,basurales,embargos,plusvalías,inversiones,
el mundo de pequeño es lo contrario a esa gran cuesta
donde abundan las leyes del mercado de las destrucciones.

El maestro grita más de lo que enseña en el secundario,
se discute con los padres,todos y nadie dueños de la razón,
extraña la adolescencia,caminar entre ramas y el purgatorio,
se complica dejar de ser un niño si cada día es un sermón.

Un noviazgo no es sinónimo de remedio contra el hastío,
pegarse contra la pared aparte de chichones cada tanto
acarrea aprendizaje,terminado el colegio susurra el frío:
"La adultez amanece desabrida enturbiando algunos encantos".

Y llegado el momento de elegir,el show debe continuar,
seguir una carrera,buscarse algún trabajo,a correr
que esto es el mundo y en esta ruta no se permite llorar,
date prisa que la bolsa sube y baja;bienvenido al tren.

Y los meses y los días se amontonan,al despertarse
uno piensa exclusivamente cuando se podrá acostar,
y mientras se duerme uno trata como puede de acordarse
cuando es ese lunes en que las vacaciones han de llegar.

Lo cierto es que estamos derrotados mucho antes de saltar
a este campo de juego sin tribunas y con flores grises,
entre hijos y discusiones de pareja "¿Cuando me he de jubilar?"...
¿El sentido de todo esto no debería llegar al fin a ser felices?

Y pasa que nos adaptamos a que nunca ocurra nada y con ello
a nuestro entorno que a su vez ya ha asumido algo similar,
a que se tornen discretas las mañanas,que un reloj ponga el sello,
otro día más con aliento a instante menos para disfrutar.

Y ya el peregrinar por esta ruta,con lo que de verdad vale
la pena se vuleve peligrosamente irrelevante,no lo advertimos,
con la pelota en poder del pesimismo suponemos que no nos sale
una bien y ante el menor incoveniente aflojamos y nos rendimos.

Como no se puede ser una criatura eternamente yo propongo
discrepar más a diario con el sendero que traza el porvenir,
olvidar la rueda de la fortuna,contagiar con milagros los rezongos,
ignorando los diptongos y lo que haga el vecino,se aconseja divertir.

Que el futuro intenta con urgencia ser pasado y si muere pisoteado
es para no volver más,que al fin de cuentas son dos días con corbata
que malvivimos discutiendo más de lo que sonreímos,sin ver el prado
detrás del bosque y a las promesas que siguen esperando en alpargatas.

Así que a buscar más razones que excusas y la palabra esperanza
escondida en los casilleros del crucigrama pintado en el cielo,
sin mafias,ni capitalismo,ni socialismo,en mi opinión alcanza
con ser duques de cada día sin rencores,estafas ni tontos celos.

Mariano

1 comentario:

Lluvia de abril dijo...

"Así que a buscar más razones que excusas y la palabra esperanza
escondida en los casilleros del crucigrama pintado en el cielo"

Miles de razones para felicitarte por esta maravillosa manera de describir la vida que vivimos todos, ninguna excusa para no buscar la esperanza y transformar el gris en primavera...
Besos Eze!!!

Bel