Mi Documentación Oficial




Aun creo en los versos que mis manos escriben y aun tengo fe en lo que mis palabras puedan decir y provocar, por que en cada una de sus mas complejas combinaciones hay algo tan personal, tan mío.

Son significados, una especie de códice, donde encuentro una identificación más oficial que mi acta de nacimiento, son los rastros del ADN de mis sentimientos que alguna vez vivieron, es algo que me refleja como soy, fui y seré, es con lo único que dejare huella, es mi certificado de que existí, fui humano, anduve por aquí y escribí…

Carlos E. Pacheco S.
Escuchando: europe – more than meets the eye
Domingo 25 de Noviembre de 2007 / 22:58 hrs.

Hipótesis


Era una ciudad hipotética, que hipotéticamente vivía, que primero fue grande y después tierra de encuentro, pero que a pesar de los años, seguía creciendo de manera hipotética.

Hubo una vez un gobernante aguerrido, luego uno gris y luego otro medio pazguato, pero que terminó más manchado que un cisne en el derrame del Golfo.

La ciudad hipotética tenía un gobernante hipotético, que de vez en cuando necesitaba tirantes para su pantalón, y cuyo discurso era uno, cuyo trato era otro y cuyas acciones eran también hipotéticas, no solucionaba ni daba resultados.

Tenía también un Poder Judicial más que hipotético, patético, que a modo quitaba y ponía, que a petición se movía y ejercía su poder también hipotético.

Tenía un Poder Legislativo que hipotéticamente era diverso, que en teoría encontraba oposición y en la práctica su voto era parejo, nada hipotético, y a cuyos integrantes se les veía ejercer, casi por mayoría y también hipotéticamente, su encomienda popular. Se les veía de pronto tener hipotéticas ideas sobre ésta o tal problemática, que luego eran otros quienes las desarrollaban, se les veía también haciendo sus gestiones, que mucho tenían de amiguismo o compadrazgo, nada hipotético.

Tenía además un alcalde que reconocía no poder con el paquete, menos hipotético, de dar seguridad a sus ciudadanos y nada pasaba, nadie le reprochaba entonces que si no podía que renunciara; las críticas y cuestionamientos eran pues, también hipotéticos.

Había en esa ciudad algunos medios de comunicación que sólo servían como negocio, nunca hipotéticos, en los que la pluma se usaba para arremeter por dinero o para hacer cosquillas si se dirigían hacia el gobernante en turno.

Su sociedad era también hipotética, porque de esa forma vivía feliz, se desarrollaba tranquila y en paz, y siempre demandando de sus autoridades hipotéticas, el bienestar hipotético que merecían.

Era pues una ciudad hipotética, donde no pasaba nada y el nivel de vida era envidiable, donde no caían los muertos en las calles ni nadie se espantaba con los diarios, donde se decía una cosa y se hacía otra, donde vivían tres millones y medio de seres sin decisión ni opinión, una ciudad triste, gris, dormida, hipotética, de la que nadie supo dónde estaba ni cómo terminó.

La música en mis venas







3.-La música en mis venas

Recién cumplidos los doce, una semana después justamente, llego ese día fatídico y glorioso, el día que me di cuenta que la vida puede ser una mierda, o puede ser algo maravilloso… el mismo día encontré los causantes de ambos sentidos, la muerte y la música, los muertos y los que vivieron…
La calle, del barrio de toda mi vida, camino al cementerio, estaba lodosa, tres días consecutivos de lluvia, la habían transformado en un pantano, Mi hermano mayor, caminaba a mi lado, había llorado toda la noche, y el era quien se encargaría de todo ahora, tenia dieciocho años, mi hermana menor de cuatro, correteaba por la calle, enlodándose, gritando y jugando con otros chiquillos, yo , aun no estaba seguro de que es lo que pasaba, miraba a mi madre encerrada en aquel cajón de madera, inmóvil, ni una sonrisa, ni una mirada, ni una palabra, un regaño o consejo, solo en paz aparente…
La bajaron poco a poco, a una fosa común, le echaron tierra encima, mientras mi hermano, contenía las lagrimas, triste, como jamás lo había visto, ni lo volvería a ver, y mi hermana alegre, como si no se enterara de nada de lo que pasaba… yo empecé a tener miedo, sabia, que mama no iba a volver, porque hacia tres años, le habían hecho lo mismo a mi padre…
La gente empezó a abrazarnos, unos lloraban, y nos ordenaron, irnos donde mi abuela; el cementerio empezó a quedar sin vivos, hasta quedar solo mis hermanos y yo; Gabriel, mi hermano, se sentó junto a la lodosa lapida, triste y con la mirada perdida, mi hermana jugaba a vestir y desvestir tumbas, con los arreglos florales, que intercambiaba; yo, noté algo, justo cuando la lluvia empezó a tocar mi cabello y el viento me soplaba fuerte a la cara, escupiéndome el cielo con toda su terrible piedad…
No estábamos solos en aquel lugar, había unos hombres, vestidos de negro, que tocaban unos instrumentos, que más tarde me enteré que eran, guitarras, acordeones, bandoneones y charangos, y otros instrumentos más, que en este preciso momento no recuerdo, pero no fue su aspecto lo que detuvo mi mundo unos segundos, fue el sonido que hacían aquellos hombres a través de los instrumentos que gritaban al compás de su alma…
Mi hermano les dió algo de dinero, para que se fueran, pero ellos seguían tocando, justo cuando mi alma se desmoronaba por el temor de verme solo, ese sonido que fabricaban aquellos artefactos, la parecían levantar, sentí como mi vaciado espíritu se llenaba de nueva cuenta, sentía cada nota musical, recorrer mis entrañas y posarse allí, en lo mas hondo de mi ser,
Ese día descubrí la música realmente, ese día le encontré el sentido a que esta existiera, ese día fue el peor de mis días, y el mejor de ellos.



Líneas imaginarias





Líneas que dibujan mis ojos
recorriendo tu cara
mientras dormís.
La línea de mi espalda
que se convierte en trópico
con el roce de tu boca.
Cuerpos alineados
por un eje invisible...

Cruzan paralelos
atraviesan meridianos,
líneas imaginarias
si nos miramos.
                                           
Bel

convencida del misterio,la condena de no amar jamás...

hoy es 3 de marzo,me tardé un día en escribir...llevo 2 bebiendo un chorro...
sé que no es lo mejor...pero al menos así no pienso,no coordino,no me hago chaquetas mentales y no trato de suicidarme*ok,eso no* y entonces,acá va el texto....

de vuelta a la orilla de la nada...


de pronto un día...la paciencia se agotó
el sonido de tus pasos
subiendo por mi escalera,
un día ya no llegó

te extrañan mis brazos
mi boca,
mis perros,
mis amigos
mis zapatos...

mi cama que ahora 
luce semi vacía..
te extrañan mis sueños
mis deseos
mis anhelos...

carajo,te extraño yo
no sé como remediar,
como compensar...

ya no sé ni que pensar
si te busco tengo miedo
si no lo hago igual...

llevo 4 días doliendo
sufriendo
pero eso sí,sin llorar...
*llorar nunca arregló nada*

solo espero
que nuestro adiós no sea
*nunca* definitivo...

un hombre rojo como tú
tan perfectamente imperfecto
¡nunca lo he de hallar!

"tú que andabas a la orilla de la nada,
huyendo del dolor del mundo;
yo herida,convencida del misterio
la condena de no amar jamás..."
-Beso de Ginebra- Real de Catorce.


perdidos durante tres años


Acabamos de cumplir tres años, de iniciado este proyecto, que de todos es, y para todos es, al que decidimos llamar LABERINTO DE PALABRAS, con altibajos desde luego, pero sabemos que en el tecnificado mundo de los blogs, la vida no es fácil y sobre eso... con el sentimiento de satisfacción al ver que aunque sea un comentario se genera, un me gusta en el grupo de facebook, que nos da la oportunidad
de poco a poco difundir la palabra de los que elegimos darla mediante textos...

ciento veinte tres años son poco para convivir con hobbits poetas tan maravillos...

gracias miles a todos los que somos parte de esto y a los amigos del prroyecto que con un me gusta, o un comentario, ayudan a mantener vivo el proyecto

como pequeño homenaje a los escribas, se creo esto, se les agradece darse una pasadita por ese rumbo:



saludos!